De paso por casualidad... Y un verdadero acierto.

La semana pasada mi marido y yo acabamos por casualidad en el restaurante. Habíamos ido en el día a hacer un trabajo a la ciudad y pasamos a comer allí, como digo por casualidad porque teníamos que ir a otro sitio a comer.
Nos decidimos parar por la cantidad de coches que había fuera en el párking. Para nosotros una buena señal.
Al entrar un señor muy amable nos llevó a la terraza cubierta, nos entregó las cartas y al minuto llegó con nuestra bebida y con un papel parafinado con embutido. Poco después nos enteramos que era de elaboración propia.
El servicio fue excelente, además de gente muy correcta, educada y muy simpáticos.
Pedimos de menú que estaba muy bien de precio (10,50€ ) y salimos saciados y muy satisfechos, con ganas de haber probado algún plato más.
Las raciones creo que son correctas, vamos que no te quedas con hambre.
Yo elegí unos tallarines con salsa de cebolla caramelizada y champiñones y mi marido sopa de cocido. De segundo, yo elegí las alcachofas con huevo poché y él se pidió una carne que no recuerdo ahora mismo cual era. De postre elegí flan y mi marido piña natural... Que decir que todo realmente delicioso. Nos encantó! Y en pocos sitios he limpiado el plato con ganas de más. Tanto el trato de los camareros, la atención, la comida y el lugar merecen la pena visitarlos.
Recomendamos este lugar, la próxima vez que bajemos a Granada por trabajo volveré para probar más cosas de la carta y aprovechar para coger embutido de la casa.
— Leticiagdr
La Cueva de 1900
La Cueva de 1900
La Cueva de 1900
La Cueva de 1900
La Cueva de 1900
La Cueva de 1900
La Cueva de 1900
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La Cueva de 1900
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